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Otón se convierte en el segundo en ascender al trono durante el año de los cuatro emperadores. Tres meses después, se suicida (15 de enero del año 69 después de Jesucristo)

14 enero, 2018

Conocido en Roma por sus excesos, Otón aparece por primera vez en los escritos de los historiadores clásicos cuando entró a formar parte del círculo del emperador Nerón.

Enemistado con Nerón y enviado a las provincias (Lusitania), tras diez años de administración moderada, insólita en esa época, el destino le ofreció una oportunidad de vengarse de Nerón.

Galba, gobernador de Hispania Tarraconense, se levantó contra el emperador Nerón (68) y encontró en la persona de Otón a uno de sus más fieles adeptos. El resentimiento por el trato recibido, así como la ambición personal, decidieron al gobernador de Lusitania a unirse a su vecino; además Galba no tenía descendencia y estaba en una edad muy avanzada, por lo que Otón aspiraba a ser nombrado su sucesor.

Aunque su lealtad parecía inquebrantable, Otón comenzó a negociar con la Guardia Pretoriana tras el nombramiento de Lucio Calpurnio Pisón Frugi Liciano como sucesor de su aliado; pese a que el estado de sus finanzas era desesperado, encontró el dinero suficiente para comprar los servicios de todos los miembros del cuerpo. La mañana del 15 de enero, sólo cinco días después de la adopción de Pisón, acudió, como de costumbre, a presentar sus respetos al emperador; tras ello fue escoltado al campamento de los pretorianos, donde, al cabo de unos breves instantes de indecisión, fue aclamado Imperator.

Después volvió al Foro con una importante fuerza y allí encontró a Galba, quien, alarmado por los rumores de lo ocurrido que habían comenzado a circular por la capital, se dirigía a través de una confundida muchedumbre hacia los cuarteles de los pretorianos. La cohorte de turno que rondaba por el Palatino y que acompañaba al emperador, desertó. Indefensos, Galba, Pisón y otros hombres fueron brutalmente asesinados por la Guardia. Plutarco pone en boca de Galba estas palabras en los instantes previos a su asesinato:

Matadme, si de ello depende el bien de Roma..​

(Más de cien personas decían haber asesinado a Galba y con sus nombres se hizo una lista. Después, Vitelio, sucesor de Otón, mandó ejecutarlos a todos).

Al terminar el breve combate los senadores le invistieron con el título de Augusto, con la tribunicia potestas y con otros honores exclusivos del emperador. Otón debía su éxito al odio que suscitaba la figura de Galba entre los soldados a consecuencia de su famoso rechazo al derroche monetario. Los habitantes, también descontentos con la gestión de este emperador, le concedieron su apoyo.

Tres meses después se suicidaría para evitar más derramamiento de sangre luego de pronunciar –según Dión Casio en su Historia de Roma– estas palabras:

Es mucho más justo morir uno por todos que todos por uno.

Se clavó una daga en el corazón. A su muerte se colocaron sus cenizas en un sencillo mausoleo. Otón había regido el Imperio durante sólo tres meses. No obstante, había demostrado mucha más sabiduría durante el desempeño de este cargo de la que nadie habría cabido esperar. Muchos de sus soldados siguieron su ejemplo suicidándose en una hoguera.

 

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