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Miguel Trujillo y Andrés Páez de Sotomayor fundan la ciudad de Bucaramanga (22 de diciembre de 1622)

21 diciembre, 2017

Los indígenas que han habitado la región antes de la Conquista de Bucaramanga fue establecida como un pueblo indígena señalado de tierras de resguardo adscrito a la jurisdicción de Pamplona el 22 de diciembre de 1622 por el presbítero Miguel Trujillo y por el Capitán Andrés Páez de Sotomayor, siguiendo las disposiciones del auditor Juan de Villabona Zubiaurre, visitador de la provincia de Pamplona.

Uno de los motivos que llevaron a Juan de Villabona a ordenar este establecimiento de indígenas fue la dificultad que expresó Miguel Trujillo, quien tenía que buscar de mina en mina a los indígenas para poder cumplir su labor de evangelizar.​

El lugar donde se erigió el pueblo de indios estaba un kilómetro al norte de donde se ubicaba la ranchería Bucaramanga, cerca de la Quebrada Seca. Dos meses después de iniciada la construcción, el pueblo de Bucaramanga —que recibió el nombre de la ranchería y la quebrada— estaba listo.

El 22 de diciembre de 1622, los fundadores de la ciudad testimoniaron en documento la orden y allí se mudaron los indígenas de las cuadrillas Bucarica, Cachagua, Gérira y Guaca. El pueblo quedó declarado como un “real de minas”.​

En un período Bucaramanga fue la sede de la alcaldía mayor de los Reales de Minas contiguos. Hacia 1799 contaba con una población de 2178 personas de las cuales solo 178 eran aborígenes.​ Cuando el oro comenzó a disminuir se fue tornando gradualmente en un pueblo de criollos y mestizos, desalojando en un alto porcentaje a la población indígena.

La ocupación minera efectuada a orillas del Río de Oro se dispersó al punto de desaparecer, aunque sus habitantes continuaron disfrutando de las facilidades económicas brindadas por el Rey a los pueblos que tributaran con oro cuando contrariamente laboraban en variadas actividades agrícolas, lo que significaba un mal negocio para la Corona de España debido a que ni eran indios, ni mineros.

Debido a lo anterior y sumándose a la situación en la que se encontraba España, que presionaba por recursos para financiar guerras y ante la escasez de recursos que provenían de las minas, una fuente de financiación fue la venta de estos territorios a españoles y mestizos como tierras de cultivo. La situación fue denunciada por el cabildo de la ciudad de San Juan de Girón ante la Real Audiencia ya que pretendían la extinción de la Real de Minas y la anexión de los territorios de Bucaramanga a su jurisdicción.​

El 11 de julio de 1778 llegó a la región el visitador Francisco Antonio Moreno y Escandón, quien al ver que el orden establecido por Juan de Villabona no podía mantenerse ordenó el traslado de los pocos indígenas que aún quedaban en el pueblo de Bucaramanga para que fuesen reubicados en el pueblo de Guane, saliendo definitivamente el 1 de enero de 1779.

En lugar del antiguo pueblo fue creada en 1779 la parroquia de Chiquinquirá y San Laureano del real de minas de Bucaramanga.​


Parque Garcia Rovira de la ciudad de Bucaramanga 1882

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